Skay y Los Fakires hicieron latir nuestros corazones en La Falda
Por el Juancho Mazzeo – @largavida.alrock.radio
El Flaco comenzó su gira 2026 en el corazón de punilla, ahí donde hace 46 años sucedía el “Woodstock argentino”, en el Anfiteatro Carlos Gardel de la ciudad de La Falda. Y fue una noche hermosa.
Mucho calor, humedark en la cuenca del sol, y el forcito que encara para la 38, nuevamente, para recorrer los casi 70km que separan Cruz del Eje de La Falda, para volver a ver al Flaco de los riffs históricos para el rock nacional, esos acordes que tantos y tantas intentan replicar pero que todos y todas sabemos que “esos acordes” son únicos. Y sí, jugamos a que suenan igual cuando escuchamos algún cover, sabiendo que las notas de Eduardo “Skay” Beilinson son… uffff… mágicas.
Desde temprano comenzaron a llegar peregrinos de diferentes puntos del país y los alrededores del Auditorio Municipal “Carlos Gardel” de La Falda fueron testigos de reencuentros, abrazos, risas y bailes con los ojos cerrados, los brazos abiertos y una jarra de algún aperitivo en la mano mientras coreábamos algún tema de PR.
En la esquina de la Ruta 38 y el boulevard nos fuimos encontrando con Ara y Martín, el Cani, y el Javi y su sombrero de la gloria, dijeron presente gente amiga de San Marcos y Cruz del Eje, y muchas familias en esa ceremonia de transmisión cultural generacional, de iniciarlos en la ruta del rock, que es una ruta que da buena suerte y trae buena gente. Y un camino de ida, porque una vez que comenzás a vivir el rock, chau, todo tiene otro sentido. Y todes sabemos que el viaje es otro show.








Pasadas las 9 y media, entramos a un anfi casi colmado y que por momentos se convertía en una especie de sauna. La secta de les fotógrafes nos fuimos acercando a una de los extremos del vallado para hacer algo tan hermoso como fotear y cantar y saltar, aunque no se recomienda hacer las 3 acciones al mismo tiempo. Minutos después de las 10 se apagaron las luces “… es el corazón de patricio rey…” que rugía entre los presentes para dar inicio a casi dos horas de mucho rock: Arcano XIV, Gengis Khan, Tal vez mañana, Soldadito de plomo, Aves migratorias, Late, Todo un palo, En la cueva de San Andrés, ¡Corre, corre, corre!, Ángeles caídos, La pared rojo lacre, Chico bomba, Presagio, El fantasma del 5to piso, Jijiji, El Golem de Paternal, Yo soy la máquina, Flores secas, El pibe de los astilleros / Nuestro amo juega al esclavo, Oda a la sin nombre.
Muy buena iluminación y un sonido a la altura del artista, algo que necesitamos comenzar a destacar porque hay un trabajo detrás de la banda que muchas veces pasa como invisible, y son esos detalles que potencian lo que ocurre en el escenario, y que hacen que los músicos también disfruten. Y eso se vió en la sonrisa del Flaco, verlo disfrutar del recital, y transmitir eso en cada acorde, con una banda que suena muy pero muy bien: una gran base de Leandro y Carlos, ajustados, sólida, que permiten que Joaquín y el Flaco jueguen con sus cuerdas, dialoguen entre las guitarras y nos hagan delirar.













Salimos muy felices, muy transpirados y con sed, pero bueh, hay que manejar y el que conduce no debe tomar, pero estaba para quedarse en esa esquina a tomar unos porrones y seguir escuchando música. Porque la noche fue una fiesta, y porque hay que bridar por tener la posibilidad de ver en vivo a uno de los grandes del rock nacional, que a sus 74 años recién cumplidos, sigue dejando en claro que el rock está vivo y que la capacidad creativa de la “inteligencia humana” es única.
Skay sigue su gira en Mar del Plata (14/02), Uruguay (20/02), Formosa (07/03) y San Luis (28/03), que son las fechas confirmadas en el sitio oficial. Seguramente nos volveremos a ver en San Luis.
Nos despedimos en la esquina que nos encontró y el forcito tomó la ruta de regreso, con PR acompañando el viaje.
Nos vemos en la próxima, buena ruta peregrinos…
Pd: gracias En Vivo Producciones por permitir que medios comunitarios y autogestivos podamos realizar la cobertura del recital.




