Un grupo de bordadoras de San Marcos Sierras se sumó a la convocatoria “No me olviden, 30.000 agujas por nuestros desaparecidxs”
Colaboración de la Mesa de la Memoria de Cruz del Eje
Hace unos meses, el colectivo “Bordando Luchas” realizó una convocatoria abierta a la comunidad para construir una bandera uniendo paños de 20 x 30 que tengan bordados los nombres de nuestrxs compañerxs desaparecidxs y/o imágenes que hagan referencia a la conmemoración de los 50 años de la última Dictadura Cívica, Militar, Religiosa y Empresarial que azotó a nuestro país.
Dicha invitación fue socializada en nuestra zona por Leda Berlusconi y la acercó a un taller de bordadoras de San Marcos Sierras. La coordinadora y responsable del taller, Carina Vignolo, nos cuenta que: “fuimos invitadas en noviembre de 2025 por Leda para participar de una convocatoria y del mismo grupo sale la propuesta de bordar los nombres de los desaparecidos de la vecina ciudad de Cruz del Eje. Pedimos la info y nos ponemos a trabajar. Nosotras nos reunimos los martes por la mañana y, entre charlas y mates, las experiencias van fluyendo. A cada una nos interpeló desde lo vivido, en un grupo donde las edades de las participantes van de los 30 a los 70 años. El resultado fue conmovedor y enriquecedor.”
Además de Carina, el grupo se completa con: Silvina Astrada, María Sol Trinidad, Alejandra Bogs, América Adelaida Romero, Lili Martin, Valeria Giménez, María Mara Robles Castillo, Patricia Mondino, Loli Bracamonte y Marcela Lodierro.
El martes 10 algunos integrantes de la Mesa de la Memoria de Cruz del Eje acompañamos a Leda a retirar los paños y tuvimos una hermosa charla con el grupo, compartiendo historias de vida de lxs desaparecidxs del noroeste cordobés, donde cada paño nos llevó, puntada a puntada, a rescatar esa humanidad que siguen intentando arrasar.
Los paños se van a sumar a la actividad de cierre en el Museo Etnográfico “J. Ambrosetti”, Moreno 350, de CABA, y mostrarlos el próximo 24 de marzo.
Sí, un hilo que construye memoria, que une nuestro pasado y nuestro presente, pero que también habilita un lazo de comunidad para pensar utopías posibles.
Nos vemos en la calle, nos unimos en la memoria, nos abrazamos para seguir andando.













