Valentina Cooke y Luciana Palacios se presentaron en la Cooperativa de Trabajo Mundo Transversal de Villa Constitución
Por el Juancho Mazzeo – @largavida.alrock.radio
A metros de la vieja estación de trenes de Villa Constitución, funciona la Cooperativa de Trabajo Mundo Transversal, un espacio de construcción colectiva que busca hacerle frente a la remake noventosa que estamos viviendo, con el eje puesto en la cultura como ese hilo que teje una red de contención y de construcción de utopías posibles.
El sábado 4 de abril, día de mi natalicio, volví a celebrar, como en Montevideo el año pasado, con melodías ricoteras y fundamentalistas en las voces de dos grandes cantoras como Valentina Cooke y Luciana Palacios, y un puñado de canciones con clásicos que fueron más allá de las interpretadas por Carlos Solari.
En el espacio de la calle Bolívar al 206, donde uno ingresa y es recibido por sonrisas y libros, me encontré con Mario, el renacido, un chango de San Justo que me dice “¿vos estabas en Córdoba haciendo fotos a Luciana y Débora?”. Y ahí nos pusimos a hablar y lo terminé convenciendo de que baje su cámara de fotos y se anime a hacer algunas capturas. ¡Y altas capturas que terminó realizando el Marito!






Nos saludamos con el Fabri, otro gran personaje que está apostando por la cultura del rock entre Villa y San Nicolás, y le pasé a la Juli unas fotos en formato papel para que lleve de regalo al resto de los Funda. Es mi forma de agradecer lo que nos brindan, lo que se brindan en cada presentación, y que nos provoca tantos sentires en cada ceremonia. Porque sí, hay ceremonias en la tormenta.
Las mujeres se cantaron todo: dos voces, una acústica en las manos de Valentina y una criolla para Luciana que se anima en algunos temas a hacer la segunda, unas luces y muchas canciones que nos llevan a recuerdos que mienten un poco, pero que son tan encantadores. Sí, la buena felicidad, dicen, que no se nota. Dos horas de un gran remedio para un gran mal, de canciones necesarias para seguir metiendo el pecho a esta realidad.
La noche siguió con una banda local, Ropa Sucia, un buen tributo ricotero. Escuché un par de temas y encaré a la ruta nuevamente, esa que da buena suerte. Es que mi cuerpo pedía descanso.
Celebro mucho que artistas como Luciana y Valentina lleguen a las ciudades de las provincias, así como ocurre cuando se presentan Luciana y Débora Dixon, o Gaspar Benegas o Baltasar Comotto. Lo celebro porque para muchos adultos es una oportunidad de ir con sus hijes a disfrutar de muy buenos recitales y verlos de cerca, cantar, poder hacer una foto. Para nosotres ese acto es increíble, ese recuerdo se transforma en un tesoro.



Qué buena noche, que linda forma de celebrar mi cumple. Vayan a ver rock en vivo, salgan de la virtualidad que la vida pasa por otro lado, y los encuentros y las ceremonias en el rock son algo que te marcan a fuego.
Nos vemos la próxima, donde sigamos haciendo del rock nuestra trinchera, nuestro refugio y nuestro lugar desde donde construir utopías posibles, como lo vienen haciendo en Mundo Transversal.






