LFDAA en Tucumán y una ceremonia necesaria para nuestro duelo
Por Gustavo Contrera y el Juancho Mazzeo, @largavida.alrock.radio
Abrazos, sonrisas, lágrimas y cantar cada canción con el corazón. En esa oración está el viaje a Tucumán para la ceremonia pagana de LFDAA. Y esa oración es un tramontina en medio del pecho, mientras vuelvo a escuchar el recital y trato de contener más lágrimas. Pensando en vos, siemPRe…
El forcito viaja por la 157 rumbo a San Marcos y Cruz del Eje. En los parlantes suena el recital del 7 de diciembre, afuera garúa finito y por dentro una procesión de sentimientos en imágenes: el abrazo infinito con la profe de pilates, el reencuentro con el uruguayo y lo difícil que fue hacer fotos en el vallado con los ojos cubiertos de lágrimas. Tucumán arde, arde de dolor, de reencuentros, de amor. Tucumán estuvo tan encantador. Y necesario.







El viaje comenzó hace meses cuando llamé al Miami para reservar lugar y fui convenciendo al Leito y al Gustavo para peregrinar. La flecha estaba en el aire y nuestros dados redondos se acomodaron para estar ahí. Viernes al mediodía busco a los copilotos y allá fuimos 500 km escuchando rocanrol, tomando mates, comiendo chipas y parando en Bella Vista a saludar al Ruben, que seguía de caravana de la despedida de Messi. A la noche nos fuimos a la Bienal Argentina de Fotografía Documental, donde el Kvk nos compartió unas fotos inéditas de Indio en una muestra homenaje. Las tribus ya estaban copando el jardín de la república. Sábado de turistas: Casa Histórica, casa museo de Mercedes Sosa, unas empanadas de mondongo con Amargo Obrero, una siesta (lajente adulta necesita una siesta) y nos fuimos para el Hipódromo. Un ingreso caótico por el maltrato de los ropaprestada, el verdugueo de siempre que nos lleva a recordar algunos ingresos ricoteros de los 90 y el accionar de la montada que nos empujaba contra las paredes de algún estadio. Luego de cruzar la pista de carreras nos encontramos con un predio enorme, dos torres de sonido en el medio, la Anita en la tienda oficial y el gran Andy custodiando la consola de sonido. Y mucha familia acompañando a las nuevas generaciones a la hermosa ruta del rock. Sigo remarcando la presencia familiar en los recitales porque la mayoría de mi generación fuimos creando tribus en cada viaje, son pocos, pocas, que tuvieron esa hermosa posibilidad de ingresar al mundo del rock acompañados por madre y/o padre, y no lo digo en modo de reclamo, sino que eran otros tiempos, otros mambos. Y apreciar a esas familias caminando en el predio, con sus remeras de ocasión, de la mano, en hombros, abrazados, es una escena que me encanta observar.
Mientras tanto, el sol muere detrás de las cumbres calchaquíes y la secta de les fotógrafes nos abrazamos entre risas que calman la ansiedark previa a todo recital, un ritual del compartir desde el respeto y la solidaridad entre colegas ya hermanados por la música.
A las 9 y media se apagaron las luces para que comenzara a sonar la danza tribal de guerra, un silencio y a la gloria me voy: Mariposa Pontiac / Rock del país, Nadie es perfecto / Ñam fri fruli fali fru, Ceremonia durante la tormenta, El ruiseñor, el amor y la muerte, Un ángel para tu soledad, El pibe de los astilleros, Ella debe estar tan linda, Martinis y tafiroles, A bailar que no hay infierno, El charro chino, Gualicho, Sorpresa de Shangai, Perdiendo el tiempo, Te voy a atornillar, El tesoro de los inocentes, Encuentro con un ángel amateur, To Beef or Not to Beef, ¿Por qué será que Dios no me quiere?, Blues de la libertad, Buenas noticias, Superlógico, Motorpsico, un respiro antes de un cierre zarpado… El arte del buen comer, La marcha que les debía, Amar… sanar, Había una vez…, Un tal Brigitte Bardot / Susanita, Vamos las bandas, Flight 956, Todo un palo, Mi genio amor y Jijiji.









Tres horas de una montaña rusa de emociones, de sonreír y llorar, de cantar con los brazos abiertos, de saltar, bailar y llorar y reir y de saber que al paraíso lo encontraremos siemPRe aquí. Dolor, duelar, amar, sanar. Una ceremonia en la tormenta.
Nos reencotramos en la carpa de la cruz roja, fusilados, felices de estar ahí. Necesitábamos estar ahí, viviendo un recital que fue una ofrenda de amor por parte de LFDAA. Un sonido impecable, con un juego de luces y de artes visuales que fue cri-mi-nal, y un público respetable. El juego de las visuales en las pantallas con las diferentes canciones, fue increíble y admirable en cuanto a la capacidad creativa de decir sin decir, de dejar que nuestra imaginación juegue libremente entre melodías, colores y figuras.
Comenzamos la retirada arrastrando las patas, por el medio de la pista de carreras, buscando algún lugar donde sentarnos y comer algo. Pateamos hasta San Juan y Avenida Avellaneda, un bar en la esquina, y pedimos unos sanguches de milanga que tardaron una hora y 20 en llegar. Por suerte esos cocineros trabajan en un bar y no en una urgencia de hospital. La espera valió la pena porque el sanguche estaba buenaso.
Domingo de flojera, de paseo por San Javier (que no vimos ni aca por las nubes bajas y la llovizna) y el Dique el Callidal, y cerrar la noche en un bar, el Odín, frente a la plaza Alberdi. Mucha charla y muchos silencios compartidos con amigos que van formando parte de la familia que uno elige en la vida, en el andar. Es que los caminos dan una razón.





Volvimos al hotel caminando debajo de la lluvia, haciendo chistes malos y riendo como niños de casi 50. Sí Indio, sospechamos que el paraíso lo encontramos siemPRe aquí, en esos simples momentos de la vida.
Salimos el lunes bajo la llovizna, paramos a comprar frutillas y nos fuimos. En el Cadillal hay un cartel que dice “Viajar es la forma más saludable de ejercitar el alma y el espíritu”, y vamos en esa.
Pasamos el cruce de la 157 y la 60, camino a Dean Funes, en el parlante suena Último Bondi: la buena felicidad, dicen, que no se nota.
Duelar, amar, sanar… gracias LFDAA por el amor ofrendado.
Pd: gracias a Luz Espeche por permitir que medios comunitarios y autogestivos podamos realizar la cobertura. Gracias Matilde por la paciencia y el buen trato.












